martes, 24 de marzo de 2026

POESÍAS PREMIADAS

POESÍAS PREMIADAS AÑO 2026    

SENIOR

PRIMER PREMIO SENIOR

CONTABILIDAD

En Zamzam, donde el agua es solo un nombre,

una mujer contó doscientas cuatro semillas de sorgo

y las guardó en un tarro de plástico amarillo.

Son para octubre.

Cada una podría ser un tallo

si llueve.

 

Hoy sus hijos se las han comido.

 

El gasto militar global:

dos billones setecientos veinte mil millones.

Cifra con un punto decimal,

nota al pie,

fuentes verificadas.

 

Doscientas cuatro semillas

caben en una mano.

Pesan menos que un cargador vacío.

 

En el informe trimestral

alguien teclea malnutrición aguda

Y el corrector no subraya nada.

Todo en orden:

la sintaxis, los márgenes,

el interlineado.

 

Un niño ingresa cada seis minutos

en una clínica de nutrición.

Seis minutos: lo que tarda

un café en enfriarse

o un huevo en hervir.

 

La mujer vendió también

la máquina de coser

-una Singer vieja, pedal oxidado,

hilo negro todavía enhebrado-

por dieciséis dólares.

Once días de sorgo.

 

La aguja cose en otra casa.

Las semillas no están.

Octubre no llegó

y nadie ha dicho

cosecha.

 

Alejandro del Rosario 

Las Palmas de Gran Canaria

 

 SEGUNDO PREMIO SENIOR

 SILVA SOLA

 

Sobre la noche oscura,

sobre la sombra azul de la veleta,

vuelve a elevar el alba su estatura:

 

            …y las alcobas frías,

y la mañana quieta…

 

vuelve la luz a las fotografías.

 

La claridad, celosa de visillos,

desvela los portales,

y los primeros brillos

siluetean el bies de las señales;

           

…y las farolas ciegas,

y las estatuas fijas…

 

El polvo en las bodegas

es el tiempo que fue, y en las sortijas.

 

Ya no suena el fragor de la rayuela,

ni el gol en el erial ni los caprichos;

ni la turba dichosa de la escuela:

 

            …y los recreos mudos

            y las miradas huecas…

 

solo el silencio lento de los nichos.

Las almas descosidas de los viudos

parecen hojas secas:

barruntan la cercana

hora de la corona y la campana.

 

Esperan en la calle

los perros sueltos y las marquesinas

a que el reloj desmaye

y el viento airado barra las esquinas.

 

            …y las aceras rotas,

            y la vereda sorda…

 

Con un abril finísimo de motas

el sol de estío borda

la bruma beis de los escaparates.

 

Ventura de granates:

arden los horizontes

-solas las piedras, las espigas solas-

sobre las cumbres de las amapolas;

 

y se afligen los montes

por la fúnebre siesta de las cosas.

 

            …y los vasos vacíos,

            y las fuentes llorosas…

 

Desconocen los ríos

la virtud de los cuerpos encendidos,

solo saben de nubes,

de juncos y alamedas y zumbidos.

 

Peregrino, si subes

a las alturas de los altos quicios

mira los edificios

derramados en pos de los umbrales.

 

            …y los nidos sedientos

            y las tumbas caudales…

 

En los invernaderos

cultívanse fragmentos

lo mismo que de agosto, de febreros.

 

Ayeres amarillos,

sentados en los bancos de la plaza,

solo inspiran el canto de los grillos;

y las pinzas sujetan

el recuerdo de sábanas tendidas

en el ángulo austral de la terraza.

 

Se deslucen, se ablandan y se agrietan

las tardes consabidas.

           

            …y los ojos desiertos

            y las cruces baldías…

 

Una azada rendida en la maleza,

nostálgica de huertos,

desenhebra las noches y los días.

 

Suspira la pereza.

 

            …y las voces lejanas,

            y las surcos dormidos…

 

Laborean la piel de las manzanas

los últimos olvidos.

 

Quieren las barandillas

El peso de algún cuerpo en sus orillas.

 

            *

 

Y el único instante,

prendidas del balcón,

las macetas aguardan el radiante

amanecer de la resurrección.

 

Enrique Jerez Cabrero 

San Sebastián de los Reyes


JUVENIL

PRIMER PREMIO JUVENIL

SEGOVIA EN EL BOLSILLO

Cruzo el acueducto cuando vuelvo cansado,

cada piedra me mira como si me hubiera esperado.

A veces pienso que la ciudad me conoce

por la forma en que el viento me dice mi nombre.

 

El Alcázar parece un barco varado en el cielo,

le cuento mis planes bajito, sin miedo.

La catedral guarda silencios largos,

yo dejo los míos sentados en sus escalones blancos.

 

En la plaza aprendo a quedarme un rato,

huelo a pan caliente y a veces temprano.

Un niño dibuja su casa en el suelo,

yo recuerdo la mía en cada reflejo.

 

El Eresma baja despacio, como quien no quiere molestar,

lleva historias pequeñas que no saben gritar.

Guardo en el bolsillo una esquina de piedra,

un verso torcido, una tarde cualquiera.

 

No tengo grandes respuestas, ni promesas claras,

Solo sé que esta ciudad me enseña a volver a casa.

Si me pides un pacto, te doy mi palabra:

Dejar aquí mis pasos, mis dudas mi calma.

 

Porque Segovia no es solo muros  ni historia contada,

es donde aprendí a callar, a esperar, a mirar la mañana.

Y aunque algún día me vaya buscando distancia,

sé que volveré siempre;

porque aquí empezó mi voz, y aquí descansa.

 

Achraf El Bouchahati Amrous 16 años IES Ezequiel González

 

SEGUNDO PREMIO JUVENIL

ADOLESCENCIA

Me quema, me abrasa,

pensamientos en mi cabeza.

Ahora río, ahora lloro.

No me manejo con destreza.

 

No me entiendes, no te entiendo.

Discuto, ahora me pesa.

Sufro, me detengo,

también siento pereza.

 

Me invade la soledad.

Mi vida desafortunada.

Siento tristeza, no sé la verdad.

¿Tal vez estoy enamorada?

 

Un día nuevo, misma rutina.

Redes sociales, consulto, no hay nada.

Estoy buscando salida

ser popular, estoy vetada.

 

El insti me estresa,

voy cada día agobiada.

Dicen que es adolescencia,

dicen que se pasa.

 

Está todo en mi cabeza,

es una etapa de mi vida.

Hay que vivirla con fuerza

y superar esta movida.

 

Minerva Sanza Hernán 13 años IES M.M. Concepcionistas

 

TERCER PREMIO JUVENIL

EL REFLEJO DE MI SOLEDAD

Cuando el ocaso anuncie mi despedida

y me desvanezca por el horizonte,

cuando se esfume mi vida

y tú no lo soportes.

 

Cuando me haya ido

y me eches en falta

recuerda quien no me quiso

y quién me dio la espalda.

 

Hoy te intento expresar

aquello que yo siento

para que puedas recordar

por lo que yo me muero.

 

Todos los días me despierto

y me maldigo porque es cierto,

voy a vivir la soledad

amarrada a mi soledad.

 

Mi alrededor es un borrón gris

y no encuentro los colores

¿cuándo seré feliz?

¿cuándo cesarán mis dolores?

 

Una deprimente melodía

acompaña a mi agonía

y un lago en mi corazón

ahoga a mi corazón.

 

No encuentro alivio

a este delirio,

esto es un sinvivir

prefiero morir.

 

Tengo un escalofrío

que me recorre la espalda,

mi interior está frío

y se desvaneció mi alma.

 

La brisa de tu ignorancia,

la temperatura de tu distancia,

el hielo de tu rechazo

y la escarcha de tu daño

congelan un corazón

que solo desea amor,

que necesita ser feliz

para poder sobrevivir.

 

Me sumerjo en mi mente

huyendo del presente,

imaginando un mundo mejor

donde ya no queda amor.

 

Nadie lo siente,

nadie me ayuda,

nadie me entiende.

Me miro en el espejo

y veo mi reflejo,

añoro cuando sonreía

¿dónde quedó mi alegría?

 

Veo un mar sin sal

atrapado en una estatua de cristal,

que rebosa cada día

al recordar mi afligida vida.

 

Veo una paleta de colores

que oculta un interior de dolores

donde todo es en blanco y negro

como las fotografías de hace tiempo.

 

Veo a una estrella

eclipsada por la luna,

que lucha porque en ella

se valore la luz suya.

 

Veo un eco de alegría

más pequeño cada día

que muestra felicidad

mas no la siente en realidad.

 

Todo aquello que yo muestro

tú prefieres no verlo,

actúas con crueldad,

me abandonas en la oscuridad,

desgarras mi lealtad,

me matas con tu frialdad

e ignoras el reflejo de mi soledad.

 

Irene Bellota Arahuetes 14 años IES Claret

 

INFANTIL 

PRIMER PREMIO

RECUERDOS PLANTADOS

Bajo tu esfuerzo, abuelo, me recuesto.

Ahora que te fuiste te confieso que tu recuerdo persiste.

Todas las mañanas de verano

trabajábamos mano a mano, mimando tu manzano.

Ahora que el viento sopla entre las hojas,

siento por un momento,

que ese aire me recuerda a tu aliento.

Tú que siempre me enseñaste,

que un hortelano no planta solo semillas,

planta esfuerzo, dedicación y pedazos de su propia vida.

Prometo honrar tu huerto mientras yo viva.

Y ser el guardián de tu labor compartida.

Que no se pierda el rastro de tu mano herida.

Sembrando tu recuerdo, mientras me quede vida.

 

Enrique Jhadiel Quintana Calderón 11 años CEIP Los Maristas

 

INFANTIL SEGUNDO PREMIO

 EL PAISAJE

 El sol sale por la mañana

y despierta al pueblo entero

las flores se saludan

cuando sopla el viento.

 

El cielo pinta azul

el río y las montañas,

los pájaros cantan y disfrutan

de un paisaje maravilloso.

 

La hierba llena de verde

los caminos al andar,

el paisaje sonríe

cada vez que lo voy a mirar.

 

Isabel Petrova Koleva 10 años CEIP Concepcionistas

 

TERCER PREMIO INFANTIL

LA AVENTURA DEL SABER

Amanecerá un nuevo día,

entre las montañas,

el sol pronto saldrá,

con su luz nos dará alegría,

nuestro camino guiará.

 

Abriremos los libros con ganas,

como si fueran cofres del tesoro,

aprenderemos con mucha maña,

como si cada frase valiese oro.

 

Viajaremos por mares de letras,

descubriendo mundos sin movernos,

con las mentes muy inquietas,

escribiendo nuestro propio cuaderno.

 

La campana suena a lo lejos,

pero el viaje apenas comienza,

con esfuerzo y buenos consejos,

crecerá nuestra inteligencia.

 

Y así con la mente volando,

seremos dueños de nuestro destino,

paso a paso, siempre sumando,

haremos luz en nuestro camino.

 

No habrá montaña que nos detenga,

ni libro que no sepamos descifrar,

mientras la curiosidad se mantenga…

¡El mundo entero vamos a conquistar!

 

Marco Palomo Garrido 10 años CEIP Claret 

y Alejandro Picazo Asenjo 11 años CEIP Claret

 

MENCIÓN ESPECIAL INFANTIL

UN PASEO POR EL CALENDARIO

En enero nevó

y todo blanco se quedó.

Luego llovió

y el chubasquero me puse yo.

 

En febrero carnaval

y a mi hermano habrá

que felicitar y regalar

cosas que le encantarán.

 

En marzo me puse un lazo,

que todos le echaban un vistazo,

admirándolo como si fuera

un trozo de cuarzo.

 

En abril me fui con un ferrocarril

a la ciudad de Berlín,

a visitar a mi amigo Joaquín

y a su padre que era guardia civil.

 

En mayo, tras el ensayo,

casi me desmayo,

porque me cayó un rayo

y me dejó el pelo como un gallo.

 

En junio aprobé mis estudios

y preparé un anuncio

de cómo ponerte el pelo largo y rubio

y que parezca único.

 

En julio me monté en un columpio

del río Danubio,

que estaba muy sucio

y flotaban muchos artilugios.

 

En agosto vi un oso

en un lugar prestigioso,

donde había osos perezosos

y bebían agua de un pozo.

 

En septiembre vi una liebre,

muy alegre, como siempre,

y espero que no me encuentre

porque hoy tengo fiebre.

 

En octubre enciendo la lumbre,

porque se ha vuelto una costumbre,

cada vez que la montaña se cubre,

otros paisajes se descubren.

 

Noviembre llegó,

hace frío y a veces calor,

porque en este mes tan chulo

cumplo once años yo.

 

Y ya llega diciembre,

con mucho frío y mucho ambiente,

y yo monto el pesebre

en mi casa, con mi familia, felizmente.

 

Marta García Perlado 10 años CEIP Concepcionistas

 

MENCIÓN ESPECIAL INFANTIL

MI TIENDA MÁGICA

Regalo felicidad

para toda la humanidad.

 

Entrego sonrisas

para alegrar el día.

 

Espanto tristeza

y todo lo que estresa.

 

Atraigo al sol

para tener buen humor.

 

Quito el enfado

así tu día no será complicado.

 

Dono paz

para tener más tranquilidad.

 

Llamo a la tranquilidad,

y ¡del mundo toda su bondad!

 

Micaela Fiorini Fontana 10 años CEIP Claret

 


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